miércoles, 4 de junio de 2014

que aser cuando tu bebe tiene dolor de panza

Desde Halloween hasta las fiestas de fin de año, es la época más esperada por los niños y la más temida por los padres. Con las fiestas llegan los dulces, y con los dulces llega el dolor de estómago, muchas veces causados por el estreñimiento. En Vida y Salud te damos algunos consejos para cuando llegan esos terribles dolores que no dejan dormir a nadie en la casa.
Cuando tu hijo siente un dolor de estómago y lleva más días de lo normal sin ir al baño porque no puede evacuar o le duele cuando lo intenta, tiene estreñimiento… un problema gastrointestinal que impide defecar normalmente debido a que el intestino no se mueve adecuadamente o a que la materia fecal está dura, seca o muy grande.
¿Por qué sucede? El estreñimiento es un problema bastante común en los niños, y puede deberse a muchas causas. En algunos casos el estreñimiento se produce cuando tu hijo no quiere ir al baño a evacuar porque le da pereza, no quiere suspender el juego o le avergüenza hacerlo en la escuela. Esto hace que la materia fecal se acumule en su intestino, se seque y se endurezca, haciendo que cada vez sea más difícil evacuarla.
Pero en la mayoría de los casos el estreñimiento se produce cuando tu hijo tiene una mala alimentación. Es decir, toma pocos líquidos (agua, jugo, leche), no come alimentos que incluyan fibra (frutas, vegetales, cereales y granos integrales), y lleva una dieta rica en grasas y azúcares refinados. Sí, ¡azúcares! Cuando todos esos caramelos, dulces, chocolates y postres que abundan en Halloween y en Navidad que reemplazan la fibra en la dieta de tus hijos, pueden ser una causa frecuente de dolor de estómago y estreñimiento. La fibra es esencial para ayudar a que se forme la materia fecal más rápido y a que se elimine más frecuentemente del cuerpo, evitando así la acumulación y, por ende, el estreñimiento.
Una noche tu hijo viene llorando a decirte que no puede dormir porque le duele la panza. ¿Qué puedes hacer? Primero, averigua porqué le duele. Pregúntale cuándo fue la última vez que fue al baño y si le ha dolido evacuar. Además, trata de recordar qué ha estado comiendo en los últimos días, específicamente si ha incluido muchos dulces, pocos alimentos saludables y pocos líquidos.
Si la respuesta a esas preguntas es sí, no te angusties. Desde luego es importante asegurarte que no tenga fiebre y que no haya otros síntomas como vómitos.
El estreñimiento típicamente no es una urgencia médica y comúnmente suele irse solo. Hay algunos remedios caseros que podrían ayudar a aliviar el dolor de tu hijo y a que logre evacuar:
  • Dale a beber líquidos, preferiblemente agua y jugos de frutas como de manzana, de uva, de ciruela y de pera
  • Sóbale la pancita suavemente
  • Trata de tranquilizarlo para que sus músculos se relajen y así pueda evacuar más fácilmente
  • Un baño de tina con agua tibia también puede ayudarle a relajar los músculos
  • Si el dolor y el estreñimiento continúan, puedes usar un supositorio de glicerina para ayudarle a humedecer la materia fecal que debe estar seca y así facilitar la evacuación. Recuerda que no debes ponerle más de dos supositorios.
  • Si sigue sin evacuar al día siguiente, intenta incluir en su comida bastantes frutas (ciruelas, papaya, duraznos, peras, uvas y frutas secas), granos integrales (cereal, pan, galletas, arroz) y verduras (brócoli y coliflor), que contienen fibra.
Si ninguna de estas tácticas funciona y tu hijo sigue estreñido y con dolor por un par de días, no le des laxantes o enemas. Consulta a un pediatra para encontrar otra solución.  Desde luego, si el dolor es intenso o si aparecen otros síntomas, no te esperes, consulta a tu médico de inmediato.
Y desde ya, actúa para evitar que el estreñimiento regrese. Incluye más fibra en su dieta, más ejercicio, y limita la cantidad de dulces, especialmente en esta época.

martes, 3 de junio de 2014

la alimentacion de la madre y la lactancia materna influllen en la aseptacion de nue vos sabores en el bebe

Un estudio publicado en la revista Pediatrics señala que la alimentación de la madre y la lactancia materna influyen en la aceptación de nuevos sabores en el bebé. El estudio fue realizado por dos especialistas del centro Monell de Filadelfia (EE.UU- Pensilvania).
Para llegar a esta conclusión, los responsables de la investigación – Catherine A y Julie A. Mennella- observaron a un total de 45 bebés, alimentados con leche materna y de fórmula. Los bebés -de edades comprendidas entre los cuatro y los ocho meses- no estaban acostumbrados a tomar fruta o verduras de forma habitual.
Para realizar la investigación, dividieron a los bebés en dos grupos. A los bebés del primer grupo les dieron a probar sólo vegetales (judías verdes) y a los del segundo, vegetales (judías verdes) y fruta (melocotón) indistintamente, durante ocho días consecutivos.
Los expertos observaron cómo reaccionaron los bebés a los dos tipos de alimentos y relacionaron los resultados con los hábitos alimenticios de sus madres.
Los resultados de la investigación fueron los siguientes:
  • La preferencia de los bebés por uno u otro sabor estaba directamente relacionado con la alimentación de la madre, sobre todo, si el bebé había sido lactante. De hecho, los bebés alimentados con leche materna mostraron mayor preferencia por la fruta -al igual que sus madres- que los bebés alimentados con leche de fórmula.
  • Las madres de los bebés alimentados con leche de fórmula solían comer más a menudo judías verdes y sin embargo, sus hijos no mostraron mayor apetencia por estos vegetales.
  • Los bebés aceptaron con mayor agrado los sabores de los alimentos que les ofrecían repetidamente, a pesar de sus gestos iniciales de desagrado.

como es la alimentacion del bebe de 3 meses

Durante los tres primeros meses de vida, el cuerpo del bebé sólo es capaz de asimilar leche, no puede digerir otros tipos de alimentos. Por ello, es importante no introducir otros alimentos en la dieta del bebé hasta los 4 o 6 meses de edad. El pediatra nos aconsejará sobre cuándo y qué alimentos ir introduciendo.
A esta edad, el único alimento necesario para un bebé es la leche materna o bien una fórmula infantil (productos artificiales, a base de leche de vaca, que pueden sustituir a la leche materna). 
El intestino del bebé aún no puede digeriralimentos sólidos y tampoco sabe tomarlos: está acostumbrado a mamar del pecho o de una tetina.
Si se le acerca una cuchara con alimento, posiblemente la empuje con la lengua.
Por tanto, no debemos dar a los bebés alimentos distintos de la leche antes de los 4-6 meses
En algunas zonas se acostumbra a dar a los bebés algunos otros productos de distinto valor alimenticio tales como zumo de naranja, infusiones, etc.
Se debe tener cuidado, ya que algunos pueden ser peligrosos para el bebé.

¿porque sudan los bebes lactantes?

Es habitual que el bebé lactante sude mientras está mamando o tomando el biberón. También puede ocurrir que el bebé de pocos meses sude mientras duerme. Todo ello es normal. Aunque el sudor es uno de los síntomas de problemas de corazón en el bebé, la insuficiencia cardíaca se manifiesta a través de todo un conjunto de síntomas entre los que se cuentan la fatiga, la dificultad para comer…
Muchos bebés sudan cuando están comiendo, sobre todo si toman un biberón que está demasiado caliente o tragan muy deprisa.
Algunos bebés sudan y se ponen algo pálidos cuando están profundamente dormidos. No tiene importancia si el bebé sigue comiendo bien y durante el resto del día está alegre, tranquilo y con buen color.
En algunas ocasiones, este sudor se atribuye a que el bebé tenga algún defecto cardiaco. Es poco probable que la insuficiencia cardíaca se manifieste solamente en forma de sudores.
Los signos y síntomas de que un bebé tiene algún problema de corazón pueden ser uno o varios de los siguientes:
  • Está fatigado, le cuesta comer seguido, hace pausas.
  • No termina los biberones o mama muy poco cada vez.
  • Está pálido o bien se le ponen amoratados los labios o los dedos.
  • Gana poco peso.
  • Se le hinchan las piernas o parece hinchado.
  • El pediatra detecta algún ruido anómalo del corazón (un "soplo").

lunes, 2 de junio de 2014

evita algunos errores a la hora de acostar a tu bebe

Conseguir que los niños se duerman y permanezcan dormidos es una tarea difícil para los padres. Expertos en sueño infantil han identificado seis errores frecuentes que los papás cometen a la hora de acostar a su hijo. Conócelos y evítalos.
 Un 40% de los niños tiene dificultades para dormir correctamente. Para prevenir y corregir gran parte de los problemas de sueño, los padres deben introducir algunos sencillos cambios en la rutina de los pequeños. Te detallamos los errores más comunes.
1. Acostarlo demasiado tarde. Los niños de 2 años duermen 40 minutos menos que los niños de la misma edad de dos generaciones atrás. Como consecuencia tienen más dificultades para dormir, les cuesta hacer las siestas y se desvelan en mitad de la noche, según explica el pediatra Weissbluth, autor del libro "Hábitos de sueño sanos, niño sano". Debes imponer unos horarios fijos para ir a la cama. Ten presente que los niños necesitan de 10 a 11 horas de sueño.
2. Depender del movimiento de un balancín, el coche, etc. Debes evitar el uso del movimiento como forma de dormir a tu hijo. En cambio, sí puedes utilizarlo para calmarlo.
3. Demasiados estímulos en la cuna. Si el niño tiene demasiados juguetes en la cuna o en la cama, puede que le distraigan. Te recomendamos quitar el móvil de colores de la cuna, oscurecer la habitación y disminuir los ruidos. Si el niño tiene miedo a la oscuridad, puedes dejar prendida una lucecita nocturna.
4. Saltarse la rutina nocturna. Es necesario seguir una rutina antes de acostar al pequeño, como por ejemplo bañarlo, leerle un cuento o cantarle una canción de cuna. Esas actividades lo preparan para dormirse.
5. Falta de constancia. Aunque es mucho mejor decidir de antemano si vas a permitir o no que tuhijo comparta tu cama, nunca es demasiado tarde para establecer normas. Si tu hijo empieza a levantarse en mitad de la noche y a meterse en tu cama, explícale claramente las normas, y llévalo tranquilamente de vuelta a su cama. Existen algunas excepciones como cuando está enfermo o hay tormenta y tiene miedo.
6. Paso de la cuna a la cama demasiado temprano. Antes de cumplir los 3 años, muchos niños aún no están listos para abandonar sus cunas. La cuna tiene límites visibles en forma de barandillas, pero para que un niño pequeño entienda que tiene que permanecer dentro de una cama, tiene que ser capaz de entender claramente que los bordes de la cama representan las barreras. 

evitar la sobreproteccion drl niño

Desde el nacimiento, el niño se enfrenta con frustraciones y pequeñas derrotas. Para él, constituyen los primeros momentos difíciles de la vida. Ayúdale así.
La mamá y el papá tienen el deber de ayudar a su hijo a construir una imagen interior de sí mismo lo más positiva posible, en la que también se deberá apoyar cuando la realidad no le sea muy favorable. Para conseguirlo, es preciso medir la protección necesaria, así como los estímulos para conocer el mundo y para ser autónomo. 
Qué hacer 
- Transmitir al niño una percepción tranquilizadora del mundo. Ver peligros por todas partes y no concederle gradualmente la autonomía necesaria le crea mucha inseguridad. Añadir también una dosis de ansiedad constante significa correr el riesgo de bloquear o retrasar muchos de sus descubrimientos.
Tratar de darle ejemplo, mostrándole que, aunque se equivoque y las cosas no vayan como querría, siempre existe la posibilidad de solucionar los problemas. El niño hace suya esta actitud a partir del ambiente en el que crece, y la “absorbe” por imitación.
Recordar que la sobreprotección de los padres, a la larga, afecta al niño. El pequeño sobreprotegido puede desarrollar una sensación de inferioridad y de incapacidad, permaneciendo excesivamente ligado y dependiente de los padres.
Hay que dar confianza al niño cuando asegura que “no puede” hacer algo. En los primeros años, el niño debe aprender muchas habilidades, y sus movimientos se deben perfeccionar. Cuando se desanima y habla de sí mismo subrayando únicamente la parte negativa (“no puedo”), es importante rebatir su punto de vista, demostrándole que sí sabe hacer muchas cosas solo.
El hecho de sentir que mamá y papá se ocupan de él le aporta una gran seguridad. Elogiarle cuando logra hacer algo solo, o ayudarle sin dramatizar cuando tropieza y se cae, son otros estímulos que le ayudan a aumentar su autoestima.
Inculcar demasiado miedo puede frenar la vitalidad de los niños y, en cualquier caso, hacerles escoger el camino equivocado. Algunos estudios han relacionado un comportamiento excesivamente timorato de los padres con comportamientos transgresivos y agresivos de los hijos, una vez son mayores.
Qué no hacer
- No infravalorar los miedos del niño, pero tampoco exagerar con la compasión. Cuando se le dice “pobrecito”, en realidad, sólo se están atenuando los efectos del consuelo. De hecho, al niño le parecerá que existe una amenaza real a la que debe temer.
No excederse con las advertencias del tipo “cuidado, que te vas a caer”, o “no vayas allí, que es peligroso”. Repetir estas frases continuamente tratando de evitar el enfrentamiento inevitable con el riesgo puede crear en el niño el miedo a no ser capaz de defenderse y dominar su integridad.
- No hacer las cosas por él cuando no puede hacer algo. Protegerle de las frustraciones no le ayuda a ser autónomo. La autoestima del niño se forma en los primeros años de vida, en función de los juicios que se expresan sobre su persona y sobre sus capacidades.
No intervenir enseguida en cuanto el pequeño sufre un acto de prepotencia por parte de otro niño de su edad. De lo contrario, nunca aprenderá a defenderse solo y siempre recurrirá a la ayuda de sus papás.

7 trucos eficaces para quitar el pañal

Se acerca el buen tiempo, acaba la guardería y crees que ha llegado la hora de intentar quitar el pañal al niño? Te damos unos trucos para facilitar el paso al orinal, tanto al niño como a ti.
1.    Consigue un orinal de colores y con forma original. Así será más fácil que se familiarice con este objeto.

2.    Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica si es un niño.

3.    Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.

4.    No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal.

5.    Hazle compañía y elógiale. No tires de la cadena inmediatamente, verlo le ayudará a comprender el proceso.

6.    Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.

7.     Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya ha hecho pipí en la cama.
En estos casos, si se le deja mojado durante unos minutos, se sentirá incómodo. Las próximas veces, intentará hacer todo lo posible para avisar a tiempo.